Gato rencor vacaciones red

¿Tu gato te guarda rencor cuando vuelves de vacaciones?

Depende mucho de cómo hayas organizado su cuidado.

Puede haberse quedado en casa con un familiar o cuidador.

Puede haber pasado más horas solo.

Puede haber cambiado temporalmente sus horarios de comida y juego.

O puede haberse trasladado a otra casa o a una residencia felina.

Aunque haya estado perfectamente atendido, su día a día no ha sido exactamente el mismo.

Los gatos suelen desenvolverse mejor cuando su entorno y sus interacciones son consistentes y predecibles. Por eso, un cambio en los horarios, en las personas que los atienden o en la cantidad de estimulación que reciben puede afectar a su comportamiento.

Y entonces vuelves tú.

Pero hay otro pequeño detalle.

Los gatos utilizan muchísimo el olfato para reconocer y evaluar su entorno.

Después de varios días entre aeropuertos, hoteles, restaurantes, playa, cremas solares, perfumes o simplemente lugares diferentes, vuelves a casa cargado de olores nuevos.

Un olor diferente puede hacer que algunos gatos se muestren inicialmente más cautos al reencontrarse con su tutor. Cuando recuperas los olores habituales de casa, esa sensación de familiaridad también vuelve.

Así que quizá no esté pensando: “Te fuiste una semana. Ahora vas a pagar por ello.”

Simplemente está intentando entender por qué de repente todo vuelve a cambiar.

Cada gato es diferente.

Algunos vendrán corriendo a recibirte. Otros actuarán como si nunca te hubieras ido.

Y algunos pueden necesitar algo más de tiempo.

Estas son algunas de las conductas que podrías observar:

Quizá esperabas una bienvenida espectacular y encuentras exactamente lo contrario.

Tu gato te observa pero no se acerca, evita el contacto o prefiere mantenerse a cierta distancia.

No intentes forzar el reencuentro.

Déjale acercarse cuando se sienta preparado.

Los escondites proporcionan a los gatos un lugar donde sentirse protegidos y mantener cierto control sobre lo que ocurre a su alrededor.

Si ha habido cambios durante varios días, es posible que temporalmente busque más estos espacios seguros. Dale su espacio y no los obligues a abandonar esos lugares “seguros” ya para él podrían dejar de serlo.

También puede ocurrir justo lo contrario.

Algunos gatos pueden buscar más contacto, seguirte por la casa, reclamar atención o vocalizar más cuando regresas.

Los cambios en la vocalización y comportamientos especialmente intensos al volver el tutor pueden aparecer cuando se producen modificaciones en la rutina o en el tiempo que el gato pasa solo.

Comer más o menos de lo habitual puede aparecer en situaciones de estrés, pero también puede ser síntoma de un problema de salud.

Por eso es importante no asumir automáticamente que cualquier cambio de apetito se debe a que has estado de vacaciones.

Orinar o defecar fuera del arenero, utilizarlo con una frecuencia diferente o mostrar cambios en sus hábitos puede estar relacionado con estrés felino, pero también con diferentes problemas médicos.

Si ocurre, no lo interpretes como una “venganza”.

Y mucho menos lo castigues.

El acicalamiento excesivo puede aparecer asociado al estrés y llegar incluso a producir zonas con pérdida de pelo.

Sin embargo, también puede estar relacionado con problemas dermatológicos, parásitos o dolor, por lo que conviene investigar la causa si persiste.

Puede mostrarse menos tolerante al contacto, descansar más, jugar menos o estar más inquieto de lo habitual.

Los signos de estrés en gatos pueden ser bastante sutiles y no todos los gatos reaccionan de la misma manera.

En muchos casos no necesitas hacer nada extraordinario.

Precisamente lo que tu gato puede necesitar es que las cosas vuelvan a ser normales.

Intenta volver a los horarios normales de comida, descanso, juego y compañía.

Una rutina predecible puede proporcionar al gato una mayor sensación de seguridad.

Puede que tú lleves una semana deseando abrazarlo.

Él quizá necesite un poco más de espacio.

Si se mantiene alejado o escondido, deja que sea él quien decida cuándo acercarse.

Recuperar las sesiones habituales de juego ayuda a proporcionarle actividad física y estimulación mental.

Puedes utilizar cañas, juguetes que imiten pequeñas presas, dispensadores de comida o juegos interactivos.

Además de zonas de juego, procura que siga teniendo acceso a rascadores, lugares elevados, escondites y zonas tranquilas de descanso.

Tu olor también forma parte del entorno conocido de tu gato.

Después de ducharte, cambiarte de ropa y pasar unas horas de nuevo en casa, irán desapareciendo muchos de los olores acumulados durante el viaje.

Probablemente pronto vuelvas a recibir esos cabezazos y roces contra las piernas que conoces tan bien.

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